Todos tenemos canciones y cantantes que asociamos a una determinada etapa de nuestra vida. Janis Joplin fue una de mis cantantes preferidas durante mi adolescencia. Siempre que la escuchaba sentía como si me transmitiera toda esa fuerza que ella irradiaba. Había en concreto dos canciones que eran casi como un himno para mí, "Me and Bobby Mcgee" y "Kozmic Blues".
Unas canciones van dando paso a otras y van quedando en ese riconcito de nuestra memoria musical.

Hace poco tuve la oportunidad de descubrir una maravillosa película, "Pequeñas mentiras sin importancia". La historia de un grupo de amigos. Sus momentos de alegrías y de miserias. La necesidad de cada uno de ellos de escuchar y ser escuchados, de querer y sentirse queridos. En una de sus escenas, preciosa, suena aquella canción de mi adolescencia.."Kozmic Blues".
Una canción que me gusta escuchar en la soledad de la madrugada. Una canción que habla del paso del tiempo, de la amistad.
"El tiempo sigue su paso,
con amigos que ya se han marchado
y yo, sigo adelante.
Pero nunca averigüé por qué
sigo anhelando tanto el sueño,
y sigo intentando hacerlo correctamente
a través de otro día solitario.
No esperes ninguna respuesta, querido,
porque sé que ellas no vienen con la edad, no, no,
si, nunca más voy a amarte mejor que ahora, chico,
y nunca voy a hacerlo correctamente,
así que es mejor que lo tomes ahora, inmediatamente!
Te dije que tú siempre me lastimarías,
te dije que tú siempre me dejarías caer,
lo dije en todos lados, todos los días, todos los días,
y de todas maneras… de todas maneras.
Querido, no te aferrarás a lo que te mueve?
te dije que esto desaparecería cuando me dieras la espalda,
te dije que sabías que no iba a estar ahí
cuando quisieras extender tu mano y aferrarte…"





